Por Fernando Colombo – Fercol Lubricantes
Cada fin de año me gusta mirar un poco hacia atrás. No por nostalgia, sino para reconocer todo lo que hicimos y, sobre todo, a todas las personas que lo hicieron posible. Porque en Fercol, nada de lo que somos se construyó de un día para el otro. Llevamos más de cuarenta años creciendo paso a paso, sosteniendo la palabra, el trabajo y el compromiso como nuestros mayores valores.
2025 fue un año intenso, con muchos cambios en el mercado. Pasamos de un escenario donde faltaban productos a otro donde aparecieron nuevas marcas y competidores. Aun así, Fercol se mantuvo sólido, rentable y confiable, sin bajar la vara del servicio ni un solo día. Nunca dejamos de vender ni de entregar, y eso es algo que me llena de orgullo, porque sé lo que cuesta sostenerlo en los tiempos que corren.
También fue un año de crecimiento y renovación. Avanzamos con el cambio de imagen de nuestros productos, un paso importante para modernizar la marca y seguir acompañando la evolución del mercado. Sumamos nuevos artículos y presentaciones, pensados para ofrecer más valor a nuestros clientes.
Dimos además un paso distinto, que disfruté mucho, al sumarnos al automovilismo como sponsor de Kevin Candela en el TC. Nos entusiasma acompañar este deporte, porque representa mucho de lo que somos: pasión, esfuerzo, trabajo en equipo y ganas de superarse.
Mientras tanto, seguimos fortaleciendo nuestra comunicación y el trabajo de marketing, porque creemos que estar cerca de quienes confían en nosotros es parte del crecimiento. También realizamos mejoras edilicias en la planta de producción y continuamos renovando la flota de logística, siempre con la idea de mejorar, de cuidar lo nuestro y de preparar el camino para lo que viene.
Mirando hacia adelante, siento el mismo entusiasmo de siempre. Fercol es una empresa familiar, hecha de trabajo, confianza y gente comprometida. Por eso, mi deseo para el año que empieza es simple: seguir cumpliendo con la palabra, seguir acompañando a nuestros clientes y seguir construyendo juntos. Porque si algo aprendí en todos estos años, es que la confianza no se dice: se demuestra, todos los días.
